Ya intuía yo que tanto poder no venía sólo del entrenamiento.

Los acereros de Pittsburgh son un equipo de gran tradición y que despierta enormes y encendidas pasiones, y esta chica es un reflejo más de lo que estoy diciendo. Ojalá así fuesen todas las fanáticas del futbol americano. Je, je.
Desde hoy, me declaro ferviente fanático del voleibol, voley-ball o como se diga.

Definitivamente esta es una clase de deporte extremo que fácilmente puede terminar en tragedia. Un pequeño error, o cualquier irregularidad en la duna y en vez de un descenso exitoso habrá un terrible accidente. ¿Una forma encubierta de suicidio?

Una foto fantástica donde se puede ver el rostro de concentración y el esfuerzo de esta deportista. No cabe duda de que el ángulo es genial, aunque no me imagino dónde se habrá colocado el fotógrafo para conseguir esta genial toma.

Si los jugadores de hockey fueran así, seguramente este deporte tendría mucho más éxito del que ya tiene y habría una afición masculina tanto o más fiel que la que goza actualmente.
